Palacio de Cnossos

Actualizado: 13 de mar de 2019

Descripción detallada de la arquitectura y el arte que alberga el monumental palacio minoico de Cnossos





LOS PALACIOS MINOICOS:

INTRODUCCIÓN


La cronología de la civilización minoica se divide en tres periodos que reciben su propio nombre de los palacios: época prepalacial, palacial y postpalacial. Con ello resulta absolutamente evidente que los palacios fueron extremadamente significativos para la historia cretense.


Los palacios minoicos, como es el caso de Cnossos que vamos a estudiar a continuación, son las únicas obras arquitectónicas de las que nos quedan restos ya que no hay ni rastro en Creta de ningún tipo de templo o arquitectura religiosa minoica como la que sí podemos encontrar en abundancia en

Mesopotamia y protagonizando todo el paisaje en Egipto.




Los palacios minoicos eran construcciones civiles de dimensiones muy inferiores a los edificados en Egipto y Mesopotamia y su característica fundamental no fue la grandiosidad, aunque no por ello fueron menos hermosos.


"Los minoicos desarrollaron sociedades más libres e igualitarias que los imperios absolutistas de los mesopotámicos y los egipcios."



Su forma y organización reflejan claramente una estructura política y un pensamiento completamente diferentes a los dos grandes imperios que les eran coetáneos.


Los faraones egipcios y los monarcas babilonios gobernaban imperios absolutos y su poder descansaba precisamente en su capacidad de mantener a la población sumisa y temerosa.



Para ello nada mejor que autoproclamarse hijos de la estirpe de los dioses, seres semidivinos, y llevar a cabo construcciones espectaculares capaces de mostrar todo su poder como dioses encarnados.


Basta con imaginar lo que podría sentir una persona sencilla, un campesino que hubiese pasado toda su vida cultivando las orillas del Nilo al llegar a Karnak o Abu Simbel. Columnas monumentales, construcciones de arenisca con sillares perfectos y estatuas de más de doce metros de altura.

Sin duda, esa debía ser la casa de los dioses.




Los despliegues arquitectónicos, las estatuas colosales, los sofisticados y ricamente decorados templos nos demuestran la búsqueda activa de la espectacularidad dirigida a garantizar la estabilidad del gobierno.




Los minoicos en cambio -antepasados directos de los griegos que acabarían por crear la primera democracia de la tierra- no tenían en absoluto esta visión del mundo.


De hecho sus palacios, en verdad, no son verdaderamente palacios.

Los llamamos así porque Arthur Evans, el protagonista indiscutible de todo lo que tenga que ver con esta civilización, creyó haber encontrado el mitológico palacio del rey Minos.




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Volviendo a Cnossos, es importante señalar que el término "palacio" ha tenido tanto éxito que incluso los arqueólogos e historiadores del arte contemporáneos más estrictos siguen usando esta palabra para referirse a él.


No obstante, hoy en día, los especialistas han conseguido demostrar que no se trataba simplemente de las residencias de la cabeza de un sistema monárquico o de un grupo de nobles aglutinados en torno a un rey, sino que Cnossos fue mucho más.


"Los palacios minoicos eran, en verdad, pequeñas ciudades habitadas por miles de personas encargadas de la organización económica y política de la región"



A la hora de referirnos a este tipo de construcciones minoicas sería mucho más adecuado hablar de pequeñas ciudades o de centros organizativos con un importante papel económico y político en los que vivían miles de personas encargadas de las más diversas tareas, como veremos en seguida.




EL PALACIO DE CNOSSOS


El más conocido y famoso de todos los centros palaciales cretenses es, sin duda Cnosos, cuyos restos fueron excavados por Arthur Evans a partir del año 1900.


Este sitio arqueológico se encuentra en el norte de Creta, cerca de la costa, y posee una extensión total de casi 17.5000 metros cuadrados con más de 1000 habitaciones.


Los expertos han calculado que la población que vivía entre sus muros y alrededores rondaba entre las 15.000 y 50.000 personas. Esto sería una brutalidad para ser una simple residencia real.




De hecho estaríamos ante el palacio más grande jamás construido en la historia, incluyendo los grandísimos palacios contemporáneos que podemos encontrar en Ingleterra o en la India.


Cnosos y el resto de palacios de Festo, Malia o Hagía Triada son más bien pequeñas ciudades administrativas desde las que se controlaba los pueblos agrícolas y pesqueros situados en su zona de influencia.




LA EXCAVACIÓN DEL

PALACIO DE CNOSSOS



La mayor parte del complejo de Cnossos fue excavado por Evans con muchísima rapidez debido a las constantes interrupciones de los permisos por parte de las autoridades y con métodos que hoy en día son muy cuestionados.




La arqueología era una ciencia en pañales y todo era muy nuevo en esa época. Evans realizó sus trabajos siempre con el mayor respeto y con las mejores intenciones pero, en algunos casos, la propia excavación destruyó evidencias valiosísimas.



Tras las primeras campañas dedicadas exclusivamente a la excavación, Evans inició la reconstrucción de los edificios empleando los materiales modernos ya considerados.


Tres motivos llevaron a Evans a hacer esto ya que inicialmente, como él mismo aclaró, nunca tuvo intención de reconstruir nada.



En primer lugar, tras sacar el palacio a la luz, tras desenterrarlo, las condiciones climáticas -especialmente varios inviernos muy lluviosos- comenzaron a amenazar la estructura de los edificios. Paredes y secciones enteras comenzaron a venirse abajo.




Aconsejado por diversos arquitectos, Evans llegó a la conclusión de que la única forma de conservar Cnossos era interviniendo.


En segundo lugar, la financiación de las excavaciones del museo y la garantía de la difusión del arte minoico pasaba por atraer turistas y visitantes al sitio.



Por ello, Evans decidió reconstruir algunas partes de tal forma que nos visitantes pudieran hacerse una idea de la grandiosidad y belleza del lugar.

Finalmente, Evans también quería dejar de algún modo su huella y plasmar para la eternidad su propia visión de Cnosos.



LA ESTRUCTURA DEL

PALACIO DE CNOSSOS

Es interesante destacar que Cnossos está orientado siguiendo los cuatro puntos cardinales de forma casi perfecta.


Si bien en su estructura encontramos varias entradas, los expertos está seguros de que el acceso al palacio se realizaba por la gran entrada del oeste.


Antes de acceder a la zona cubierta del palacio, junto a esta entrada hallamos un conjunto de enormes silos y pozos de almacenamiento que tenían capacidad para cientos de kilos de grano y litros de aceite y vino. Hasta 250 mil litros, según los cálculos de los arqueólogos.


Aquí podéis ver los pithoi, esas vasijas enormes que estudiaremos en la parte reservada a la cerámica minoica.




Evidentemente lo que aquí vemos son reproducciones porque las valiosísimas piezas originales están a salvo en los museos. No obstante, las han colocado exactamente en la posición en la que fueron encontradas.


Si observáis detenidamente estas imágenes, podréis ver que, entre las ánforas, entre los pithoy hay una fila de cuadrados, de agujeros cuadrados. Se trata de profundos pozos que seguramente servían de almacén de grano.




Se podía acceder a ellos por abajo, de ahí que algunos hayan propuesto la idea de que podrían ser las mazmorras del palacio.

Pero parece poco probable que encerraran a los delincuentes al lado de los alimentos, rodeados de miel, aceite y cereales.

Además el encierro continuado de personas genera condiciones absolutamente insalubres para almacenar comida. No, se trata seguramente de almacenes en los que se guardaban los excedentes.




LOS HOYOS REDONDOS O KOLOURAI




En la entrada, si observamos esta perspectiva aérea, podemos ver la existencia de tres circunferencias de gran tamaño.

Se trata de tres hoyos circulares forrados de piedra de unos 5 a 6 metros de diámetro y 3 metros de profundidad. Evans los llamó koulourai inspirándose en la forma de un tipo de pan tradicional griego.



Tras las excavaciones se descubrió que estos enormes hoyos estaban llenos de cerámica rota y otros objetos típicos de la basura doméstica de la época. No obstante, aunque haya en ellos mucho material de desecho, de volcado, ello no quiere decir que esa fuera su función original.

Podrían ser graneros o, tal como sugirió Evans, pozos ciegos usados para drenar rápidamente el agua de lluvia.






PORCHE ORIENTAL

DE CNOSSOS




Desde la entrada se accedía al palacio por una habitación abierta y techada que recibe el nombre de porche occidental que continúa por un corredor bellamente decorado con frescos de temática taurina.




EL CORREDOR DE LAS PROCESIONES

DE CNOSSOS



A su vez, este corredor continuaba por un pasillo en ángulo llamado corredor de las procesiones-por estar decorado con figuras de hombres y mujeres a tamaño real portando ofrendas.





LA GRAN ESCALERA

DE CNOSSOS




El pasillo corre en dirección sur unos 20 m y luego gira a la izquierda hasta llegar a los pies de una escalera ancha que presenta en sus paredes restos de una rica decoración conocida como la gran escalera.




Se trata es una construcción monumental y muy solemne sostenida por columnas que permite acceder a cinco pisos distintos.


Debido a su anchura, además de un uso cotidiano, los expertos han barajado la posibilidad de que fuese una escalera empleada en algún tipo de procesión o desfile ritual.


En la época clásica, los griegos sacaban en procesión a sus dioses. En concreto los atenienses en las llamadas fiestas panatinaicas daban vueltas a la acrópolis con la estatua de Athenea Parthenos.




LA ZONA DE RECEPCIONES

DE CNOSSOS



Desde la gran escalera se accedía a una segunda zona situada al lado del área de almacenamiento del palacio considerada como un espacio de recepción oficial. Este sería el lugar en el que los mandatarios de Cnosos darían audiencia a sus visitantes y celebrarían las reuniones de gobierno.




El SALON DEL TRONO

DE CNOSSOS




Es aquí, en esta zona alargada, donde encontramos el llamado salón del trono, el más más antiguo hallado hasta el momento en Europa.


En este salón, como su nombre indica, Arthur Evans encontró un trono de alabastro tallado en una sola pieza que se está completamente pegado al muro norte. El trono se halla flanqueado por dos grifos, animales mitológicos que segundamente los minoicos adoptaron de las civilizaciones orientales mesopotámica y egipcia.




EL PATIO CENTRAL

DE CNOSSOS



El corredor prosigue hasta desembocar en el gran patio central, un espacio sorprendente con unas dimensiones de 50 metros de largo por 28 de acho que aglutina a su alrededor todo el complejo palacial.




El corazón mismo de Knosos está protagonizado por este enorme espacio descubierto donde los investigadores creen que se celebraban los juegos, las carreras y la tradición del salto del toro que debían constituir el núcleo de la religión minoica.

Los espectadores se sentaban en los pórticos de uno de los lados mayores y en las aberturas de las fachadas del patio.




LA ZONA PRIVADA



En el extremo este del palacio tenemos la zona más alejada de la entrada principal que probablemente fuera el área residencial íntima donde vivían los aristócratas y notables.

Esta zona es, por tanto, la parte residencial y doméstica, que permitía gozar de los vientos frescos de la montaña en verano.





SALA DE LAS DOBLES HACHAS



En esta zona hemos encontrado la llamada sala de las dobles hachas que creemos que era un pequeño santuario privado. Esta habitación fue construida en tres niveles, que se van elevando a partir de la entrada.




Es en esta sala se encontraron figurillas de diosas de arcilla que representan mujeres con los pechos descubiertos, los codos levantados y las palmas de las manos vueltas unas veces hacia dentro y otras hacia fuera. Algunas tienen serpientes enroscadas en torno al rostro. Se conocen como ídolos campaniformes porque debajo de su cintura están formadas por simples cilindros en forma de faldas.





MEGARON DE LA REINA




En esta zona también ha sido encontradas la famosa habitación de la reina, o el megaron, en las que se encuentra el famoso fresco de los delfines y las rosetas de indigo azul.

La cenefa que hay en la pared y enmarca la puerta había sido pintada al principio con rose- tas, pero luego se pintaron encima espirales, por lo que Evans decidió mostrar en su reconstrucción fragmentos de ambos motivos.

Había tragaluces en dos de los lados y tenía un pequeño banco contiguo.





El cuarto de baño de la reina estaba adosado al Mégaron. Se trata de una pequeña sala cubierta de losas de alabastro y decorada con frescos en la que se encontró una impresionante bañera de terracota.





COLUMNA MINOICA



En lo que respecta a los rasgos arquitectónicos más distintivos de Cnosos destaca, en primer lugar, el uso masivo de las tan originales columnas invertidas.

Las llamamos invertidas porque la parte más gruesa está en la zona superior mientras que el extremo más fino está en la basa, en la parte inferior.




Estas columnas estaban hechas de madera y, tal como observamos en la reconstrucción de Evans, pintada de un vivo color rojo.








EL TEATRO DE CNOSSOS



Para terminar con nuestro paseo por el palacio de Cnsoso merece la pena detenerse en una muy curiosa y enigmática estructura que se encuentra en el extremo norte del palacio.



Esta zona rectangular ha recibido el nombre de teatro ya que en él puede verse una zona central abierta y una especie de gradas alrededor donde podrían caber sentadas, según Evans, alrededor de unas 500 personas.

Se ha llamado a esta estructura teatro porque se cree que en ella los minoicos podían llevar a cabo algún tipo de representación, aunque no especíifcamente de teatro.


A mediados del II mileno a. C el teatro todavía no había sido inventado, faltaban todavía 1000 años para que en el siglo VI antes de nuestra era fuera inventado por los griegos.




En grecia el teatro fue practicado para la adoración del dios Dionisos. Las danzas de culto más antiguas a este dios son ejecutados de tal forma que se bailaba en torno al timele, es decir, el altar colocado en el centro y donde se pondría la estatua de adoración divina.


En los tiempos del origen del teatro griego, el público acudía a participar en el espectáculo con coronas de vegetales sobre la cabeza, y bailaban hasta entrar en un estado de trance colectivo.


Asi que el teatro de Cnosos podría haber sido el espacio de las versiones más tempranas de los cultos y bailes dionisíacos. No obstante también se han propuesto otras teorías.


Algunos investigadores han planteado la posibilidad de que en este lugar los minoicos celebraran algún tipo de asamblea política.


Por su pequeño tamaño y estructura nos recuerda al senado romano o al parlamento británico, por ejemplo, donde, por turnos cada político declama ante los oyentes con la intención de que sus ideas y propuestas sean aceptadas. Sería un lugar muy cómodo para este tipo de asambleas, al menos en verano y primavera.


No obstante, el hecho de estar a la intemperie apoya más las teorías que lo vinculan con las fiestas en honor a la naturaleza, la primavera y la vida.



Saber más sobre los minoicos...


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Arthur Evans y el descubrimiento de los minoicos


La leyenda del rey Minos