Los influjos orientales en Pitágoras: Babilonia y Egipto

Actualizado: 2 dic 2020

Estudio detallado del peso de las culturas y religiones orientales en la formación del pensamiento pitagórico




Nuestro cuarto filósofo presocrático (569 -475 a.C.) nació en la isla griega de Samos que, al igual que Mileto, pertenecía a la región de Jonia. Estamos así ante otro hombre de frontera, ante otro pensador venido de los extremos de la Hélade que todavía tenía que esperar para hacer brotar en su corazón, en la brillante Atenas, la etapa clásica del pensamiento griego. 

Ahora, -todavía en la época arcaica en la que estamos-, el peso de la filosofía estaba sobre los hombros de la periferia... al igual, por cierto, que el peso del arte, pues fue curiosamente en Jonia donde surgió el primer estilo arquitectónico que todos reconocemos como típicamente griego: el orden jónico.  Jonia era entonces, sin duda, una región rica, dinámica, animada por el comercio y los contactos culturales que fomentó un gran desarrollo artístico e intelectual. 

 

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Acerca de la vida de Pitágoras sabemos bastante o, por lo menos, mucho más si lo comparamos con los poquísimos datos conservados acerca de los milesios. 

Sin embargo..., la veracidad de los relatos sobre su vida… debo advertiros…  es puesta en cuestión por los especialistas que nos recomiendan precaución. 

Y ello porque, en primer lugar, el propio Pitágoras no dejó ni un solo escrito, no conservamos nada de su puño y letra.  

Respecto a esta falta de fragmentos los especialistas defienden dos versiones opuestas: una nos señala que no conservamos nada porque Pitágoras jamás quiso escribir nada.