El delito de impiedad en la Grecia clásica

Actualizado: 3 de dic de 2020

Estudio detallado de los aspectos incluidos en el delito por el que se acusó, entre otros grandes pensadores griegos, a Anaxágoras y a Sócrtates



Resulta extremadamente interesante -en nuestro recorrido por la filosofía griega- estudiar detenidamente el delito de impiedad porque, como bien refleja la historia de la Antigüedad, esta acusación se convirtió en una de las herramientas principales que los helenos usaron para deshacerse rápidamaente de los pensadores demasaido críticos con su sistema.


Pero... ¿qué fue este delito? ¿Se redujo simplemente a una posición atea, a un desprecio de los dioses?


Es necesario destacar, en primer lugar que el delito de impiedad - conocido por los griegos como asebeia (ἀσέβεια) no formó parte desde el principiodel Código Penal ateniense. Es decir, no se trataba de un delito tradicional sino que su condición jurídica fue creada en un momento muy específico de la historia para responder concretamente a la necesidad de proteger la integridad política del Estado ateniense.



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En el siglo quinto antes de nuestra era Atenas se había convertido en una verdadera potencia comercial y económica. Era, para que nos entendamos, la Nueva York del momento.


Pero ¿qué suele ocurrir normalmente con las grandes metrópolis comerciales? Que su propio crecimiento exige el contacto, el intercambio con el exterior. Necesitan importar y exportar. Ello les obliga a abrirse hacia afuera. Y como consecuencia, muchísimos extranjeros comenzaron a llegar a Atenas para hacer negocios en elmomento en el que llegaron los senos, los sal saliere.


Los "otros" no solo empezaron a verse el brillo de sus monedas llenando las arcas de Atenas, sino tambiénnuevos peinados, nuevas ropas, nuevos tonos de piel, nuevas lenguas extrañas y diferentes costumbres. Gentes rezando de formas raras, bebiendo y comiendo en posiciones extrañas, interpretaciones distintasdel mundo, religiones y dioses desconocidos.


La contemplación de lo distinto como algo que existe. Pero no sólo eso, sino como algo que funciona, hizo zozobrar la seguridad de muchos atenienses enlos fundamentos de su cultura tradicional. Las modas, por supuesto, los neologismos, los nuevos usos comenzaron a encandilar a parte de la poblaciónque empezó a ver como algo ajeno, como algo viejo, como algo cutre, paleto, provinciano y sin emoción.


Lo suyo, lo que había sido siempre suyo o suena por ello en el mismo instante en el que comenzaba aabrirse al mundo Atenas, considero absolutamente imprescindible comenzar a legislar sobre aquelloselementos que definían su propia identidad como pueblo.


Comenzar, por tanto, a proteger por ley aquello que consideraba la clave y la esencia de su éxito,que por ese mismo éxito comenzaba a estar en peligro. En la primera parte de este ciclo habíamos visto que los atenienses llegaron incluso a legislar, avotar leyes sobre su lengua escrita exactamente sobre el uso de determinadas letras, algo que nos sorprendía,algo que nos parecía increíble. Pero es que la lengua forma parte de la identidad más íntima de un pueblo. Legislar y controlar la lengua es políticamente muy importante.


Defender su uso, evitar su deformación y extender su empleo era absolutamente capital para los griegos para mantener su dominio comercial, su hegemonía y su superioridad en los tratos y en las transacciones.Es decir, fijaros cuando obligas al otro a negociar en tu lengua materna. Tú, como hablante nativo, siempre vas a tener ventaja, siempre vas a poder liarla, engañarle mejor.

Así que la defensa legislativa de la lengua no es solamente una cuestión de identidad, sino de podery de dinero.


En esta línea, lo segundo que arreglaron los atenienses detrás de la lengua fueron sus cultos y suscreencias, de tal forma que no se pudiera permitir la expresión pública de otras formas de entenderel mundo, de otras cosmovisiones que pudieran rivalizar, distraer o seducir a los jóvenes y que nopudieran sentirse de algún modo legitimadas estas formas extranjeras de entender la realidad para entraren el espacio social, artístico, literario de los griegos, es decir, en ese espacio que les habíaconvertido realmente en la gran potencia que era en el siglo quinto, por tanto, se estableció un nuevo Código Penal en el que se definió de forma clara qué era ese delito de impiedad.


Vamos a exponer estos supuestos para que podamos apreciar la enorme cantidadde cosas diferentes que fueron introducidas en el delito de impiedad.


En Atenas la asebeia incluía en primer lugar el delito de adorar a un Dios extranjero. Evidentemente, la creencia en los dioses olímpicos implicaba un conjunto de valores, de ideas quereclama la sociedad griega, la jerarquiza havan y le daban su propia identidad. Así que adorar dioses extranjeros podría ser extremadamente peligroso.


En segundo lugar, la introducción de nuevas divinidades, no tanto dioses extranjeros, sino la creaciónde nuevos dioses. Uno de los más famosos fue Sócrates, que hablaba de la existencia de un daimon en su cabeza. Si lo recordáis en los diálogos de Platón que le decía que tenía que hacer y que no tenía que hacer,él tomaba las decisiones según su daimon. Y de hecho, en la condena de impiedades, Sócrates incluye la referencia a esta nueva y extraña divinidadque se había atrevido a introducir.


En tercer lugar, se consideraba impiedad, delito de impiedad a Sabella revelar los misterios de loscultos, los cultos tónicos, por ejemplo, o los cultos.El aisina de la diosa Demeter estaba penado con la muerte. Otro de los supuestos de las avella era para odiar a la religión, algo bastante raro.Porque qué es lo que hacían absolutamente todos los comediógrafo de Atenas? Reírse de la religión en sus comedias.Fijaros que este delito es muy ambiguo. Evidentemente incluía muchas cosas que a veces se aplicaban y otras no.


Otro supuesto del delito eraviolar los templos y las imágenes.Curioso porque en el mito fundacional de la cultura griega, en la Ilíada, sabemos todos perfectamenteque Aquiles viola el templo de Apolo, lo profana y le corta la cabeza a una de las imágenes.


Otro de los supuestos será desarraigar los olivos sagrados.No podías cortar olivos o arrancarle las raíces, porque, como nosotros sabemos y hemos visto ya, Atenea era la diosa, la patrona de Atenas, y su símbolo fundamental era el olivo. Así que arrancar los olivos de Atenas era de alguna forma atentar contra la gran diosa de la polis ytambién contra el gran negocio de los griegos.


El aceite de oliva en esa época se usaba fundamentalmente para iluminar, para calentar, no tanto paracomer. Así que estas inmensas ánforas que encontramos en los barcos en periodo griego y romano. Realmente lo que estaban transportando era el petróleo del momento y no tanto un alimento clásico dela dieta mediterránea.


Otro supuesto del delito de esta bella era perturbar las ceremonias, es decir, molestar, interrumpir,protestar en medio de uno de los rituales de sacrificio griego. Otro era rebelarse contra la autoridad del sacerdote.Curiosamente, no estamos en la Edad Media. Esto parece la Inquisición, pero no lo es. Estamos en la Grecia del siglo quinto, en la Atenas luminosa de la época clásica.


Otro supuesto incluido dentro del delito era no enterrar a los muertos.Actividad que nos recuerda bastante a la Antígona de Sófocles, donde, efectivamente, lo que se leprohíbe a la hermosa y a la valiente Antígona es enterrar a su hermano.Así que, fijaros, gran parte de la literatura griega consiste en la ruptura y la ruptura de estosvalores que incluso estaban penados por la ley.


Otro supuesto era el asesinato.Creo que no hay mito, ni relato, ni comedia, ni historia griega que no incluya asesinato. Otro era el incesto.Tampoco creo que haya mito alguno que no lo incluya o la violencia contra los padres, que es literalmentela definición del Edipo de Sófocles también.Finalmente, la forma clásica de la sabía incluía la traición a la patria en el sentido militar, algo que había hecho, como todos bien sabéis, el Alcibiades que aparece en Platón es el gran general atenienseque traicionó repetidas veces a los griegos entregando secretos de estado a los persas.


Pues bien, fijaros, evidentemente, en el delito de Sabella aparecen recogidos los rasgos típicosde un pueblo que se intenta proteger de qué y del cosmopolitismo. Esta era la situación de Atenas, la situación del Código Penal de Atenas a principios del siglo quinto. Pero en época de Anaxágoras y directamente para él, en su honor, a la definición del delito de impiedad, se le amplió un caso, se le introdujo un nuevo supuesto.


Diópites, uno de los principales rivales políticos de Pericles, consiguió aprobar en el año 483 la inclusión de una cosa más en esta larga lista de casos que incurrirán en las asebeia: incurrirán en el delito de impiedad quienes "no crean en las cosas divinas o impartan enseñanzas sobre los fenómenos celestes."


Un delito dirigido directamente contra Anaxágoras y evidentemente, contra la nueva filosofía de lanaturaleza. Es decir, la filosofía acababa de llegar a Atenas y prácticamente en el mismo instante en el que seconseguía instalar, fue introducida en el Código Penal como una actividad peligrosa y susceptible deser considerada como una herejía, como un gravísimo delito de impiedad.


Anaxágoras tuvo que acatar la sentencia y fue desterrado, como os decía al principio, en laciudad, en la polis de Lámpsaco, donde murió en el año 428 a.C.


En la Retórica, Aristóteles, que era un enamorado de sus teorías, nos habla de los detalles de suvida en Lámpsaco y se sorprende muchísimo de que en esa ciudad quisieran mucho a Anaxágoras a pesar de ser extranjero.


Así nos dice Aristóteles:


"los habitantes de Lámpsaco dieron sepultura aAnaxágoras, pese a ser extranjero y hoy en día siguen honrando a su memoria."



Aristóteles estaba absolutamente maravillado con eso, porque él mismo era un extranjero en Atenas y no había sido recibido con la misma amabilidad.


Los arcontes de Lámpsaco, según la costumbre local, le preguntaron a Anaxágoras qué regalo quería hacer a la polis tras su muerte para que lo recordaran.

Lo que Anaxágoras pidió que se hiciera tras su muerte es que se diera vacaciones a los niños en el mes en el que había nacido.