La acrópolis de Atenas

Análisis detallado de la estructura de la antigua acrópolis de Atenas en el que se analizan los templos que la conforman y la historia de su construcción


La obra de conversión de la acrópolis en un suntuoso conjunto monumental de la mano de Pericles cobró un nuevo impulso una vez terminado el Partenón, y hasta finales del siglo V a.C. toda la ella fue ampliada y reconstruida.


Para hacernos una idea más clara de la compleja estructura arquitectónica completa de la zona, aquí tenemos esta excelente reconstrucción. No se trata de un terreno muy grande sino que la roca sagrada, tal y como la conocían los griegos, es un pequeña meseta de caliza de 270m de largo por 85m de largo llena de edificaciones de tipo religioso. La entrada a la acrópolis se realizaba por el oeste, lugar en el que fueron levantados los propileos o puertas de entrada monumentales a la ciudadela.




Antes de continuar con nuestro estudio de la acrópolis de Atenas, si estás interesado en el arte de la Grecia Antigua te recomendamos este magnífico curso online que analiza todo su desarrollo desde las primeras manifestaciones de las islas Cícladas hasta el helenismo.


¡Una verdadera joya que no debes perderte!





LOS PROPILEOS



Se trata de un enorme doble pórtico de mármol pentélico que no llegó a terminarse por problemas presupuestarios y porque los sacerdotes del templo de Artemisa, que podéis ver justo detrás, no quisieron ceder ni un centímetro de su terreno a la construcción.




En esta magnífica reconstrucción de la parte frontal de los propileos podemos ver mejor la gran rampa enlosada de entrada por la que se realizaban las procesiones de las panateneas y por las que podían subir con facilidad carros y caballos como hemos visto en los frisos del Partenón.

Esta rampa conducía a una fachada dórica hexástila, es decir, formada por seis columnas. El acceso a la acrópolis se realizaba atravesando cinco puertas, una central ancha y dos pequeñas sobre cada una de las plataformas laterales.

Junto a la rampa de subida de los propileos, a la derecha de nuestra imagen, sobre un muro de contención que aseguraba la colina, se levantaba el templo de Atenea Niké que había sido también arrasado por los persas en el 480 a.C. y que los atenienses decidieron reconstruir.

Se trata de un pequeño templo jónico que hoy en día se conserva en bastantes buenas condiciones. Uno de los elementos más destacados del templo es el friso que representa la lucha de los griegos, ayudados por los dioses, contra los persas: las telas movidas por el viento y el movimiento de los cuerpos ofrecen gran dramatismo a la escena. Al friso de Atenea Niké pertenece uno de los relieves más icónicos de la escultura clásica, Atenea atándose la sandalia.




Entrando en la acrópolis por los propileos se dejaba mano derecha el templo de Artemisa y caminando en línea recta se llegaba justo a una de las zonas laterales del Partenón.

Suscríbete a nuestra lista de correo y recibe descuentos especiales

Siguenos en youtube.png