Nietzsche y Zaratustra

¿Por qué Nietzsche escogió al creador del mazdeísmo-zoroasrismo como protagonista de su obra capital? ¿Cuál es el núcleo de la filosofía nietzscheana expuesta en Así habló Zaratustra?


Friedrich Nietzsche (1844 - 1900) es el autor de una de las obras más emocionantes, influyentes y profundas de la filosofía contemporánea. Ni uno solo de los pensadores que le sucedieron ha podido obviar esta lectura y, con ella, todos han sufrido el seductor influjo de la prosa de Nietzsche.


Dotado de una prematura y absolutamente brillante capacidad intelectual unida a una extrema sensibilidad lírica, Nietzche supuso desde sus primeros escritos de juventud una verdadera conmoción, un vendaval de aire fresco que habría de cambiar paras siempre la filosofía occidental y la propia imagen del ser humano.


Su profundísimo conocimiento de la historia intelectual y filosófica de Occidente, especialmente preciso en lo que hace al periodo griego, le permitió iniciar un crítica de la cultura europea destinada a mostrar las cadenas y los yugos que estaban conduciendo al ser humano hacia una época de nihilismo y apatía.


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La obra más célebre y conocida de Nietzsche lleva por título Así habló Zaratustra. Un título sin duda enigmático con el que Nietzsche buscaba sugerir diversas ideas.


El protagonista: Zaratustra


En primer lugar, el título de la obra nos hace saber quién es su protagonista: Zaratustra también conocido como Zoroastro quien no fue sino el creador de la religión persa mazdeísta o zoroastriana.

Esta antiquísima religión, cuya fundación se remonta al segundo milenio antes de nuestra era, se centraba en la adoración de una deidad principal todopoderosa llamada Ahura-Mazda.


Esta deidad central enfocó toda la atención del mazdeísmo transformando esta religión de origen politeísta en un monoteísmo que inspiraría muchas religiones posteriores. Según los libros sagrados del mazdeísmo, Ahura Mazda es el creador de toda la realidad. En este sentido, el dios judeocristiano comparte este primer rasgo con esta antigua deidad.


Toda la existencia, todo ente, todas y cada una de las cosas que son, han sido y serán deben su existencia a una única divinidad capaz de sacar de la nada el ser.


Ahura Mazda aúna en su imagen otros rasgos capitales que posteriormente mostrará el dios cristiano. Así, según las enseñanzas de Zoroastro Ahura Mazda es invisible e inmaterial, eterno y fuente de toda verdad y pureza.


La vinculación de las ideas de eternidad y verdad aparecerán posteriormente también como bases del platonismo, aquella filosofía que, según Nietzsche inició la decadencia de l pensamiento occidental.


El mundo creado es regido, según la religión mazdeísta, por una única ley eterna que los hombres han podido conocer por medio de la revelación concedida a los profetas, entre los cuales, el más importante es, Zaratustra.


Si la realidad está regida por una ley, entonces todo lo creado por Ahura Mazda es un orden lógico, comprensible y accesible a los seres humanos.


Un segundo rasgo muy interesante y destacable de la religión predicada por Zaratustra es la enorme importancia de la moral dentro de esta religión. Para los mazdeístas la existencia debe ser entendida como una lucha incesante contra el mal. De modo que el individuo debe luchar durante toda su vida para llevar una vida rica y justa con la esperanza de recibir una recompensa en el más allá.


Sorprendentemente Zaratustra predicó la futura llegada del salvador de la humanidad que llegará al final de los tiempos trayendo consigo la resurrección de todos los muertos. En el juicio final, las almas deberán cruzar un puente y sus obras y pensamientos serán juzgadas. La metáfora del puente es una de las ideas más repetidas por Nietzsche a lo largo de su obra.


¿Por qué eligió, por tanto, Nietzsche a Zaratustra como protagonista de su más importante escrito? Porque consideraba que precisamente aquel quien había introducido la semilla de la decadencia de una religión exclusivamente apolínea y moralista era el que estaba llamado a terminar con esta tendencia y dar pie a una nueva era.


Metafóricamente Zaratustra es el alfa y el omega de todo el problema, de la raí del nihilismo occidental y, por ello, fue elegido como el símbolo más poderoso de la transformación.




La presentación de las ideas


El título también nos revela el modo en el que Nietzsche eligió presentar sus ideas. Lejos de lo esperadle, no nos vamos a encontrar con un tratado filosófico sino con un escrito que imita el estilo de las obras de predicación. Muchas veces el Zaratustra ha sido llamado "La anti-Biblia" sin embargo, aunque Nietzsche tomó ciertas formas de expresión de los evangelios, el planteamiento y la forma en la que están presentadas las ideas es muy diferente.


El texto está estructurado en un conjunto de discursos en los que de forma profundamente alegórica Zaratustra va exponiendo de forma enigmática los fundamentos de la filosofía de Nietzsche.


Usando las imágenes, jugando con la ambigüedad y la capacidad de sugerir sin afirmar, de adivinar en vez de deducir, Nietzsche consigue crear una atmósfera magnética que no sólo es capaz de introducir en la mente del lector ideas tan complejas como la del eterno retorno, sino de hacerle disfrutar de algunas de las piezas más bellas de la literatura occidental.


Las reflexiones en primera persona de Zaratustra, la forma en la que expresa sus emociones y la evolución frágil de las ideas en el tiempo nos hace sentirnos cerca de un ser humano en tránsito. Somos capaces de temblar junto a su sensibilidad y de vibrar con su valor.


No obstante, la lectura directa de Así habló Zaratustra no es recomendable para aquellas personas que jamás hayan tenido contacto con la filosofía. Se trata de un libro sencillo a primera vista pero extremadamente complejo a nivel teórico. Las malas interpretaciones son fáciles si el lector no posee un conocimiento sólido de la historia de la filosofía y se deja llevar por el anacronismo y la explicación fácil.


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