La filosofía de Walter Benjamin

Análisis detallado de las propuestas estéticas filosóficas de Walter Benjamin con especial interés en su texto La obra de arte en la época de la reproductividad técnica



La sensibilidad poética de Benjamin hizo de él una persona muy interesada en el el fenómeno artístico y en la modernidad, y por consiguiente, en sus consecuencias en la técnica, la política, la historia, la ciencia, la mirada del hombre moderno sobre el progreso...etc.



 

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La historia


El pasado para Benjamín no es algo terminado, acabado, el pasado es la ruina de la historia. Benjamín llama discontinuidad de la historia a un modo de interrupción. Solemos pensar que la historia es la concatenación de los hechos a través de una linealidad de causas y efectos. Por el contrario para Benjamín en la historia hay momentos de interrupción y estos momentos no sólo abren un nuevo horizonte sino también la posibilidad de interpretar el pasado de una manera determinada. Es decir, el pasado para Benjamín no es algo terminado, acabado, el pasado es la ruina de la historia, de modo que siempre está por rehacer. Una ruina de lo que nunca fue completo, terminado. Así, estas interrupciones son el pase de hilo entre dos bordes bien diferentes pero que él logra unir, por una parte el momento revolucionario. Este momento es un momento de interrupción en la historia que se sale del tiempo continuo y que genera un modo nuevo de tiempo. Una revolución incluso genera su propio calendario, y por ello significa cambiar la noción misma de tiempo. El otro borde es el mesianismo en la historia que no sólo funciona en Benjamín como un momento utópico sino también como un momento revolucionario que rompe la estructura dominante de la historia. Así, para Benjamín la historia es una construcción, no hay hechos como tal sino una interpretación dogmática que es rota, de modo que a partir de ahí la historia aparece con otro horizonte. Estos dos bordes están para Benjamín cosidas en un horizonte de redención. Así, la vida humana para nuestro autor, alienada bajo las fórmulas de un capital que aliena a aquel que no tiene más que la fuerza de su trabajo, espera no obstante una redención que será una redención de libertad, de devoluc