Características del Renacimiento

Análisis detallado de los puntos fundamentales que caracterizan al movimiento intelectual y artístico surgido en el Renacimiento



RASGOS FUNDAMENTALES

DEL RENACIMIENTO



El Renacimiento es, sin duda, uno de los periodos más populares de la historia de Europa. Siempre que nos queremos referirá una época de grandeza, de belleza y de superación del ser humano viene a nuestra cabeza la ideal del renacimiento, su luz, y la poderosa inspiración de sus artistas.


No obstante, este es un periodo mal conocido o presentado normalmente desde un ángulo único que evita su inmensa complejidad temática y conceptual. Las explicaciones suelen limitarse a narraciones históricas o económico políticas evitando la tormenta de ideas que se mezclaron en este periodo.


En lo que respecta al punto de vista intelectual, el Renacimiento actuó como una inmensa cuenca fluvial en la que vinieron a confluir corrientes y pensamientos tan distintos que, cuando son estudiadas en perspectiva, es difícil imaginar cómo fue posible esta desbordante variedad de ideas.


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Las contradicciones: La exaltación de lo divino



Cuando nos paramos a pensar un segundo sobre el Renacimiento en seguida hallamos un conjunto de extrañas contradicciones. Por un lado, sabemos que fue un movimiento de emancipación humanista, en el que se produjo el florecimiento del antropocentrismoy, sin embargo, cuando vamos a las obras de arte observamos que la inmensa mayoría de ellas son de inspiración teológica. Sean los dioses del panteón mitológico griego o sea la representación de Yahveh, Cristo, María junto a todos los santos y mártires cristianos. Es decir, hay una glorificación absoluta de lo divino sobre humano, de aquellos seres que en comparación reducen al hombre a una mera sombra. Son cuerpos humanos, sí, pero con unas cualidades sobre naturales.





La salida a la oscuridad medieval



Al mismo tiempo, el renacimiento suele ser presentado, generalmente, como una salida de la oscuridad medieval,pero... ¿en qué consiste esa oscuridad? Cuando pensamos en la Edad Media qué características se nos vienen a la cabeza. Superstición, falta de innovación, teocracia, adoración de las autoridades, obsesión con la lectura de los textos y su interpretación. Todos estos rasgos que en gran medida definimos como lo oscurode la oscuridad medieval, como veremos, sorprendentemente no desaparecieron ni mucho menos en el Renacimiento, sino que, en algunos casos, las cuotas de superstición superaron con creces el pensamiento medieval.




Una visión más laica del mundo



Asimismo, solemos vincular el renacimiento con una creciente autonomía del hombre respecto de la fe, es decir, el desarrollo de una visión más laica de la realidad en contraste con el espíritu profundamente religioso de la Edad Media que vendría, además a estar a la base del arranque de la ciencia moderna. Como hemos tenido ocasión de ver en nuestro curso de septiembre, lejísimos de lo que podríamos haber pensado, los padres de la ciencia moderna ofrecieron, todos ellos, incluido Bacon una explicación teológica de la ciencia como el objetivo supremo de una criatura dotada, no en vano, de sentidos y razón. Francis Bacon, uno de los padres teóricos de la Modernidad, prescribe no mezclar ambas disciplinas para evitar problemas indeseables, pero el resto, vimos cómo desarrollaban alegremente una mezcla muy intensa de religión y ciencia en el desarrollo de sus teorías.





No hubo un alejamiento de la religión



Siendo sinceros a los hechos, en el Renacimiento no se produjo un alejamiento de la religión ni comenzaron a popularizarse visiones ateas o puramente laicas del mundo, sino más bien lo contrario como veremos hoy. Una multiplicación casi descontrolada de las versiones del cristianismo y de las interpretaciones de las Escrituras hecho motivado, como veremos más adelante, por la Reforma y por otros factores menos conocidos.


Es decir, lo verdaderamente especial del Renacimiento es que cada individuo comienza a sentirse autorizado y libre de dar su propia lectura de qué quieren decir los textos sagrados. Esta tarea, limitada anteriormente a los exégetas y padres de la Iglesia, increíblemente sensible, producirá una fractura en la unidad del dogma. Y esto no sólo se dio en los países protestantes sino también en las regiones puramente católicas, como es el caso de Italia. Nuestros protagonistas, como es el caso de Galileo, se atreverán a decir que la Biblia debe ser interpretada, así o asá, sin ser siquiera sacerdotes. Por ejemplo, como una invitación a la investigación científica, pero siempre dentro de un marco religioso. Comienza la era de la hermenéutica individual de los textos que implica un cambio radical en la cultura europea ya que empieza a enfatizarse el valor de la opinión de cada individuo sobre la realidad, el individualismo moderno está a la vuelta de la esquina.





Tendencia paganizante