Biografía de Platón

Vida y principios fundamentales de la primera etapa de pensamiento del gran filósofo ateniense Platón






LA SOBERANÍA DE LA RAZÓN



El principio fundamental que define la filosofía platónica en su totalidad es el de la soberanía de la razón.

Según Platón, a la razón le corresponde gobernar sobre todo, sea el individuo, la sociedad o el universo.




Platón fue un autor primordialmente político cuya vocación permite

comprender el núcleo de su filosofía ya que el punto de partida de su

investigación, tal como lo muestra el texto de la Carta VII, fue el de hallar una teoría que permitiera lograr un gobierno justo para los hombres.



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BIOGRAFÍA



Platón nació en el año 427 a.C. en el seno de una familia aristocrática de gran fama en Atenas. Su padre descendía del último rey de Atenas, Codro, y su madre del gran legislador Solón.


Dos de sus tíos, Cármides y Critias, formaron parte de la tiranía de los 30, hecho que viene a mostrar que tanto la infancia como la juventud de Platón estuvieron intensamente marcadas por la política. Recibió una educación esmerada, sirvió en la caballería y, como sabemos, fue discípulo y amigo de Sócrates.


Tras la muerte de su maestro, Platón se marchó doce años de Atenas para realizar un largo viaje del cual no conocemos todos los detalles. Probablemente visitó Egipto y Megara.




Los diálogos de juventud


Durante este periodo Platón comenzó a escribir sus primeros diálogos, conocidos como “diálogos de juventud” o “diálogos socráticos” que presentan tres características fundamentales:


- En todos ellos el protagonista es Sócrates


- Cada uno se dedica al análisis de una virtud determinada: justicia, valentía,

piedad, amistad…etc.


- Todos ellos son aporéticos, es decir, no concluyen ninguna tesis definitiva sino

que la posición queda completamente abierta.


Esta primera etapa del pensamiento de Platón estuvo altamente influenciada por las teorías de Sócrates – aunque resulta enormemente difícil establecer en qué medida- y en ella podemos encontrar tres tesis fundamentales:


i. No se debe devolver daño por daño ni injusticia por injusticia.


Platón fue el primer pensador de la Antigüedad que rechazó la Ley del Talión, sustituyendo

el “ojo por ojo” por la idea de que “es preferible sufrir injusticia que cometerla”.



ii. Desarrollo de la teoría del intelectualismo moral según la cual nadie obra mal

voluntariamente.


Es decir, para el Platón de la primera época, nadie obra mal sabiendo que es malo lo que hace. Si alguien sabe que algo es malo, automáticamente dejará de hacerlo. De esta forma, el mal moral pasa a ser

identificado con la ignorancia.


Lo único que nos puede salvar del mal es el saber, de ahí que todo el empeño del Sócrates que protagoniza los diálogos de juventud es el de tratar de definir correctamente las virtudes éticas.

Si sabemos exactamente en qué consiste el bien entonces podremos guiar nuestra conducta en función de dicho conocimiento. De nuevo, la primacía de la razón se revela también en el aspecto ético.



iii. La tercera tesis, altamente discutida en su diálogo Gorgias, es aquella según la

cual sólo el hombre virtuoso puede ser feliz.


Es decir, el injusto, el que obra mal y por tanto es ignorante jamás podrá ser feliz. La felicidad, por tanto, depende de nuestro conocimiento que, a su vez, guía nuestra conducta.




El viaje a Sicilia


La segunda fase de la vida de Platón se inicia en el año 388 a.C. momento en el cual viajó a Sicilia, lugar en el que intentó aplicar sus teorías políticas al gobierno del tirano Dionisio I.


Tal como se expone en la Carta VII, Platón estaba convencido de que los males humanos no tendrían fin hasta que no se lograra una de estas dos posibles situaciones:



i. Que los filósofos se encargaran de la política y del gobierno de la sociedad


ii. Que el rey o gobernador se convirtiera, mediante el aprendizaje, en filósofo



A pesar de sus esfuerzos, Dionisio I rechazó las enseñanzas de Platón y su relación se complicó tanto que acabó vendiendo a Platón como esclavo. Su liberación fue llevada a cabo por un grupo de pitagóricos de Megara que ofrecieron una gran suma de dinero al esclavista encargado de venderlo.


Al conocer la importancia de Platón – famoso aristócrata ateniense, discípulo de

Sócrates y amigo íntimo de Dión, el cuñado de Dionisio I- el esclavista rechazó el dinero y les entregó a Platón gratuitamente.


Los pitagóricos tampoco quisieron quedarse con él, así que el mismo Platón lo cogió para destintarlo posteriormente a la construcción de la Academia.




La Academia y los últimos años


Los últimos años de su vida, hasta el 347 a.C. los destinó Platón a la enseñanza y

dirección de la Academia que se organizó bajo la forma de una escuela superior de estudios que tenía como finalidad fundamental formar a las élites políticas que estaban destinadas a gobernar.


De su escuela no salieron grandes políticos pero si científicos y filósofos de inmensa importancia como Teofrasto, Aristóteles, Jenócrates, Eudoxo, Hermodoro o Heráclidas.



Los diálogos escritos en su última fase, llamados “diálogos de madurez” se diferencian netamente de los iniciales ya que, a pesar de conservar a Sócrates como protagonista, las tesis desarrolladas en ellos ya no tenían nada que ver con las doctrinas socráticas. República, Banquete, Fedro, Fedón, Parménides y Teeteto son los principales textos de esta época y aquellos que pasaron a constituir el núcleo de lo que la historia pasaría a conocer como “platonismo”.