Anaxágoras y el meteorito de Egospótamos

Actualizado: 3 de dic de 2020

Análisis del impacto que tuvo sobre la filosofía de la nautraleza de Anaxágoras la caída del meteorito de Egospótamos




En el año 467 a.C. cayó del cielo sobre Egospótamos una enorme roca,

un inmenso meteorito que causó tanto asombro e impresión entre las gentes del momento que hoy en día conservamos decenas de referencias escritas a su impacto.


Nada más llegar al cráter y ver la piedra los griegos de la época la convirtieron en objeto de veneración y le hicieron un templo. Sin embargo, Anaxágoras, com filósofo de la naturaleza, no pudo mantenerse ajeno a tal acontecimiento físico y según se puede leer en los fragmentos conservados de su obra Sobre la naturaleza defendió públicamente la idea de que el cielo estaba hecho

de piedras, es decir, de polvo y de barro, de la misma tierra que encontramos en el suelo de Atenas, la misma tierra que pisan los mortales nuestros pies, y que, por tanto, el meteorito que tanto estaban alabando obtenían lo mismo de especial y sagrado que la más vulgar piedra del suelo.


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Evidentemente a mucha gente de la época no le sentó bien la propuesta de Anaxágoras a pesar de que la idea de que los astros están hechos de tierra -de los mismos elementos vulgares que el mundo de aquí abajo- no era nueva en la filosofía griega.


Sin embargo era completamente escandalosa para los atenienses porque degradaba el carácter sagrado del cielo.

Una blasfemia intolerable que, a pesar de que estaba siendo refutada por sus propios ojos -porque todos los atenienses podían acercarse y ver fehacientemente que aquello que habían caído del cielo era una piedra, hecho que daba completamente la razón a Anaxágoras-, a pesar de verlo, prefirieron seguir interpretando el mundo con las gafas de su cultura.



Éste, por tanto, es un gran ejemplo de que no siempre los hechos bastan al ser humano para poder convencerse de una verdad. A pesar de que la realidad nos golpee los ojos, muchas veces somos tan imaginativos, tan resistentes, que somos capaces de crear miles de explicaciones alternativas que se amolden mucho mejor a nuestros prejuicios.


En muchas ocasioes preferimos orquestar todo tipo de fantasías antes de admitir un error que nos daría, sin embargo, más trabajo subsanar e integrar en nuestra visión del mundo.Y la historia, como todos sabemos, es testigo de ello.


Las mejores mentes de Occidente han dedicado parte de sus energías a construir fantasías antes que a derribar el edificio de lo ya construido siglos anteriores.

Por ello, la idea de que los hechos son la prueba incuestionable para el hombre de la verdad no siempre ha funcionado en la historia.


Pasemos a la lectura de algunas de las referencias históricas a la caída de este famoso meteorito. Así, nuestra primera referencia se la debemos a Plinio, el famoso historiador romano que murió en la erupción del Vesubio, cuando la propia Pompeya, como nos contaba Séneca, desapareció de la historia.Nos dice Plinio:


"Los griegos cuentan que en el segundo año de la Olimpiada 78, aproximadamente en el 467 antes denuestra era, Anaxágoras predijo por su conocimiento de la ciencia celeste, en qué día caería una roca desde el sol. Y esto aconteció a plena luz del día, en un lugar de Tracia, junto a Egospótamos. La piedra que se sigue exhibiendo todavía es del tamaño de una carreta y de color marrón. Un cometa resplandeció también por aquellas noches."



Pero tenemos una segunda referencia, nos dice Diógenes Laercio:


"Se cuenta que Anaxágoras predijo la caída de la piedra que aconteció en Egospótamos, la cual, según se dijo, había caído del sol."


Y sigue Plutarco:


"Según muchos dijeron, cayó del cielo una piedra enorme en Egospótamos y todavía se sigue exhibiendo, ya que los habitantes de allí la veneran. Se dice que Anaxágoras predijo que debido a un deslizamiento o sacudida de los cuerpos enclavados enel cielo, uno de ellos se desprendería, descendería y caería y sigue tematico durante 75 días antesde que la piedra cayera. Se vio sin interrupción en el cielo un ingente cuerpo ígneo parecido a una nube en llamas en la ciudad."


"Cuando se posó sobre este lugar y los naturales de allí se hubieron recuperado de su terror y asombro lo que vieron no era fuego en el suelo ni trazas de fuego, sino una piedra posada allí de gran tamaño, pero que no tenía nada que ver, como podía esperarse con aquella masa encendida con el cielo."


Este último fragmento nos informa de la sorpresa de los griegos sobre la composición material de un trozo de cielo que de formainquietante, era simplemente una piedra.Bien, pues a pesar de la defensa que el gran Pericles hizo de Anaxágoras en la asamblea, nuestro filósofo,a pesar de ello, fue condenado al destierro y tuvo que salir de Atenas acusado del delito griego de impiedad.