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Centro de Estudios Filosóficos

ALÉTHEIA

Clase 14: Piátgoras: sincretismo

e influjos orientales

Llegamos, en esta sesión, al estudio de una figura absolutamente emblemática cuyo nombre es conocido incluso por las personas ajenas a la filosofía. Forma parte de la cultura popular la imagen de Pitágoras como uno de los más brillantes matemáticos griegos.

Sin embargo, sus aportaciones a la filosofía en un sentido más amplio son poco conocidas y frecuentemente ignoradas. Por ello, en esta cuarta parte de nuestro curso iniciaremos un estudio absolutamente detallado de la filosofía de Pitágoras, que evite todo tratamiento superficial y simplificado de su obra.

En las sesiones anteriores hemos podido comprobar que los físicos milesios -Tales, Anaxímenes y Anaximandro- habían dedicado en exclusiva todo su pensamiento a problemas puramente físicos, a problemas exclusivamente naturales. 

 

Toda su reflexión estaba centrada en descubrir las propiedades arquitectónicas y dinámicas del mundo físico postulando para ello un principio material subyacente diferente en cada uno de los casos... pero nada más. Ni una sola palabra sobre otras cuestiones que habitualmente solemos asociar con la filosofía como la ética, la política o la epistemología. 

Con la aparición en escena de Pitágoras el árbol de la filosofía crecerá para dar lugar a una segunda gran fase del pensamiento presocrático a en la que se van a incorporar a la discusión propiamente filosófica nuevas áreas de saber: 

cuestiones antropológicas y metafísicas.

Por otro lado, si bien el influjo de los tres físicos de Mileto sobre la cultura europea es bastante poco conocido con Pitágoras, en cambio, estamos ante uno de los grandes monstruos de Occidente, ante una de las figuras más grandes e influyentes. Un pensador de primerísima fila que ha moldeado con sus manos el pensamiento europeo y nuestra propia manera actual de entender la realidad.

Pero si bien esto es cierto, en honor a la verdad, es necesario aclarar que esta gran fuerza y difusión no se debió al propio Pitágoras sino a uno de sus más ilustres admiradores y seguidores: Platón.

Fue efectivamente a través de las obras de Platón -leídas y copiadas ininterrumpidamente durante más de dos milenios- como las ideas pitagóricas se salvaron y contagiaron toda nuestra historia intelectual.

​Los más importantes los más relevantes físicos de nuestra historia, los protagonistas de la gran revolución científica como Copérnico, Galileo, Kepler, Descartes, Leibniz o Newton se declararon pública y abiertamente platónico-pitagóricos.

​Por tanto, con esta advertencia de la gravedad de su pensamiento, comenzaremos el estudio de sus aportaciones, acercándonos en primer lugar a los pocos datos que conocemos de su biografía.

Sus viajes por Oriente -en especial por Egipto- constituyen en sustrato de gran parte de los conceptos clave de la filosofía pitagórica.