El Ser de Parménides

Actualizado: 4 de dic de 2020

Exposición detallada de los puntos centrales que caracterizan la concepción parmenídea del se así como su negación del movimientp




Parménides (530 -515 a.C.), padre de la teoría del Uno inmóvil, es uno de los autores más complejos del periodo arcaico pero, al mismo tiempo, imprescindible para la comprensión de la madurez del pensamiento clásico griego.


El padre de la escuela eleática ha pasado a la historia de la filosofía debido a la propuesta en los versos de su célebre Poema de un juego lógico que puso contra las cuerdas al materialismo fisicalista de los filósofos de la naturaleza que le precedieron.


Tan determiante fue la propuesta de Parménides, que la tradición le ha bautizado como “la serpiente”.


Antes de continuar con nuestro estudio de la filosofía del uno de Parménides, si estás interesado en este apasionante periodo de la historia de la filosofía -la etapa presocrática- te recomendamos estos dos magníficos cursos online que abordan, desde un punto de vista académico riguroso, la totalidad de los autores que componen el periodo, desde Tales hasta los albores del periodo clásico con Demócrito.


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Como esa serpiente que apareció de pronto para tentarnos y confundirnos con sus palabras y sacarnos del Paraíso. De la primera etapa de la filosofía presocrática en la que todo era posible, comprensible. En la que el optimismo y la curiosidad desbordaban al hombre.

Parménides inyectará en el pensamiento filosófico occidental un veneno tenebroso que jamás nos permitirá volver del todo a ese estado puro, original y libre. Será imposible volver a deshacerse del silbido de sus palabras.

Intrigante… ¿verdad? Pero vamos despacio, porque ahora sí, vienen curvas y no quiero que terminemos este curso sin que hayáis entendido de una vez y para siempre, por los siglos de los siglos a Parménides.

He preparado detenidamente la explicación, basándome en mi experiencia presencial con los alumnos, sin embargo, si después de ver este bloque ENTERO seguís con alguna duda, por favor, no dudéis en escribirme.

Advertencia: no podéis ver este bloque sin haber visto antes todas las clases anteriores. No hay mayor error que entrar en Parménides así de pronto, hace falta todo lo anterior para comprenderle. En filosofía siempre, por favor: lectura, orden y paciencia.


POR QUÉ ES TAN GRAVE LA DOCTRINA DE PARMÉNIDES


Bien, la primera pregunta que nos surge es… por qué me he puesto tan dramática, por qué es tan grave la doctrina de Parénides, qué pudo haber dicho este hombre para que causara una herida tan profunda en la filosofía.

El peligro de su propuesta, radica en el ataque que esta proyectó sobre el núcleo constitutivo de la física milesia: la naturaleza.

Las teorías sostenidas por Parménides cancelan, desde sus premisas, la existencia misma del objeto de la ciencia física. La naturaleza, para Parménides no existe, es pura ilusión y, por tanto, la física entendida como ciencia que estudia la naturaleza no tiene sentido.


De hecho, fue tan grande y tan grave el reto lanzado por Parménides que el gran físico griego, Aristóteles, padre de la lógica, tuvo que usar, literalmente hasta la última gota de su talento intelectual para anularle y volver a restituir la solidez de la física.


Como veremos, el punto contra el cual Parménides lanza todos sus ataques es el movimiento. Pero sin movimiento no hay naturaleza, sin cambios y transformaciones -de color, forma, tamaño, temperatura- no hay mundo físico. Por ello, Aristóteles comienza su tratado Física, el más importante de los que escribió sobre filosofía de la naturaleza, diciendo que a Parménides no hay que tomarle en serio, que sus afirmaciones son erísticas, puras fantasías y que no hay que perder ni un segundo desmontando sus tonterías. Sin embargo, a renglón seguido, después de decir que no hay que tenerle en cuenta, dedica tres libros completos de la física en intentar refutar su propuesta. Un trabajo que no conseguirá culminar. De hecho, al final del libro III de la Física, Aristótlees cansado, terminará diciendo que el movimiento existe y punto, es evidente, lo observamos y no hay nada más que explicar ni demostrar.

Sin embargo, en cada línea, en cada párrafo de la Física se puede sentir a Aristóteles sudando sangre para intentar mantener a raya a Parménides.



Para comprender la propuesta de Parménides, hemos de conocer previamente un conjunto de ideas que conforman el sustrato de su teoría y que conformaban, además algunas de las reglas centrales del pensar filosófico griego.

La primera idea, la primera regla es el llamado rechazo del salto del no-ser al ser. Para los filósofos griegos el término cosmos o la palabra universo eran sinónimos empleados para referirse a la totalidad de las cosas existentes.

Es decir, todo aquello que posee existencia que habita esta realidad forma parte del universo. Así, el conjunto de las cosas que son era llamado, para simplificar, por los filósofos simplemente SER, con mayúsculas, que en griego se expresa con el verbo to on. Literalmente to on se debe traducir como las cosas que están existiendo, para simplificar, como acabo de decir, el SER.

Por contraste al ser, por oposición a la existencia los griegos confrontaban, generalizando, la idea de NADA, es decir, las cosas que no son, que no existen, que no pertenecen a la realidad, eso es la NADA. Lo que no es de ninguna manera, lo que no posee ningún tipo de existencia es, NADA.

¿Qué es la nada? Nada. ¿Qué propiedades tiene la nada? Ninguna. Nosotros siempre que intentamos pensar la nada, no sé a vosotros, pero a mi me ocurre, cierro los ojos y me imagino algo así como un espacio negro. Pero eso ya es algo, es negro, es espacial. La nada es nada en sentido radical, sin ninguna propiedad, sin ninguna capacidad, es ausencia absoluta ser SER.

Dos conceptos sencillos ¿verdad? Simplemente dos contrarios, dos términos ontológicos básicos.

Partiendo de esta distinción, los griegos sustentaron su defensa de la eterniad del mundo y de la naturaleza precisamente en la imposibilidad de que de la NADA pueda surgir algo. A esto es lo que lo llamamos salto del No-ser, al ser. De la nada absoluta no es posible que surja un algo, la nada no es materia, no es energía, no tiene potencialidad. Así que, dado que es imposible que el universo se hay podido formar de la NADA, si hay SER ello quiere decir que siempre ha debido de haber algo: lo que sea, en la forma que sea: el ápeiron, el bosón de higgs o lo que queramos, algo existente ha tenido que existir siempre de lo cual ha salido o se ha formado todo lo demás, porque de la NADA NADA puede surgir.


(Pequeño paréntesis: el cristianismo fue el primer sistema de pensamiento en sostener de forma clara que esto sí es posible. Y esta posibilidad sólo se dará gracias a la introducción de una causa que los griegos no consideraban que es una causa omnipotente llamada Dios. De hecho, para mostrar el poder absoluto de la divinidad cristiana, autores como Agustín de Hipona convertirán en estandarte principal del cristianismo y enfatizarán hasta la náusea en sus textos la idea de creación ex nihilo como hemos visto en sesiones anteriores.

La única criatura, el único SER que puede sacar más SER de la NADA absoluta es el dios cristiano y esta tesis tan fuerte, tan claramente expuesta, fue desarrollada por los cristianos por su contacto con el pensamiento griego, para impresionar digamos. Para los judíos de donde viene el mundo y exactamente si fue hecho de la nada o no, no es en absoluto lo más relevante, de hecho, en el Génesis se dice claramente que había cosas antes de la creación de este mundo: oscuridad, caos y agua. Eso no es no haber nada.

Pero esto fue el cristianismo y nosotros estamos todavía en el siglo V a.C. Para los griegos, la salida de la nada es impenable, lógicamente inconcepbible. De la nada, nada puede surgir.






No es posible el salto del no-ser al ser en sentido absoluto. Una idea que aceptaron todos los filósofos griegos. Y aquí es donde viene Parménides, donde Parménides saca el colmillo y pregunta.

Muy bien… si no es posible el salto del no-ser al ser ¿cómo se explica entonces el cambio?

Esta es una pregunta rarísima, ¿qué tiene que ver el cambio con todo esto? Es una pregunta extraña pero ya estamos preparados para entenderla. Este punto es extremadamente interesante porque por aquí empieza el ataque lógico de Parménides.

Fijaros, en primer lugar hemos aceptado que de la nada no puede surgir nada ni lo que es puede, de pronto, disolverse en la nada. Pero, al mismo tiempo, con los milesios habíamos aceptado que la naturaleza es esencialmente cambio, es decir, un sistema dinámico de transformaciones. En ella se dan diversos tipos de cambios o movimientos que consisten precisamente en que algo deje de tener unas propiedades para pasar a tener otras.

Es decir, en la naturaleza, lo que constantemente ocurre es lo siguiente:

Algo que es X, es decir, algo que se define por tener las propiedad a1, a 2, a 3, sufre un proceso de cambio y se transofrma en noX, en algo que no tiene ya esas propiedades sino otras diferentes. Es decir, se produce claramente un salto del ser al no ser y vicecversa, algo que no tenía unas determinadas propiedads, que podmeos anotat como no X se convierte en X.

La naturaleza, así entendida como cambio, es, en realidad, nos muestra Parménides una ruptura constante de esta imposibilidad del paso del no-ser al ser. Y ello se da en todos los tipos de cambios o movimientos naturales:

-Cambio de lugar o lo que llamamos también desplazamiento de un cuerpo en el espacio

- Cambio de temperatura

- Cambio de tamaño conservando la forma

- Cambio de forma

- Cambio de color

Pero si lógicamente no es posible el paso del no-ser al ser ¿cómo se explica lógicamente, teóricamente precisamente el fenómeno de los cambios que observamos? ¿Cómo se producen?

Nuestra tarea ahoara, para ver si conseguimos superar el desafío lanzado por Parménides será el de intentar explicar racionalmente el cambio, el movimiento mismo. Si conseguimos formalizrlo y expresarlo lógicamente, entonces habremos mostrado que Parménides se equivoca

Fijaros, tal como acabamos de mencionar, todo cambio es un proceso por el cual algo deja de tener una propiedad Y para pasar a tener una propiedad X.

Por ejemplo, yo tengo ahora una temperatura de 36 grados, me enfrío y tengo una de 32. Un cambio de tamaño, hace años era pequeña medía un metro 20 y ahora 170. Todo cambio, por tanto, es un proceso por el cual algo deja de tener una propiedad Y para tener una propiedad X diferente.




EL CAMBIO DE COLOR


Para explicar la teoría, una vez aclarados estos puntos, vamos a usar el ejemplo que usa el Aristóteles en la física para explicar la teoría Parménides. (Estamos ante dos monstruos de la lógica y el pensamiento que escriben de forma muy críptica así que todas las meninges tienen que estar a máxima potencia.)

Vamos a explicar lógicamente el cambio de color. Sencillamente vamos a intentar formalizar lógicamente la transformación de algo blanco en algo negro, por la razón que queráis, porque se hace de noche o lo que sea…

¿Qué es lo que se produce? ¿Qué pasa? En qué consiste el paso de algo que es blanco a negro. Por ejemplo, tenemos un objeto blanco encima de la mesa y con el paso de las horas nuestro ojo va viendo un cambio de color. O hemos metido un pastel en el horno de harina blanca y pura, lo vamos calentando y calentando haya que se hace negro del todo. Gradualmente algo que es blanco pasa a negro.

Dice Parménides, si nos fijamos, es posible simbolizar la propiedad de ser blanco con la expresión lógica X y la propiedad de no ser blanco con la expresión lógica no X. Este es el negador, el símbolo de la negación en lógica silogística.

Entonces la pregunta según Parménides es: como algo que es SER A, pasa a NO SER A. Si hemos dicho que no es posible el paso del ser al no ser. ¿Cómo algo deja de ser lo que es para transformarse en su absoluta negación?

Se supone que es un proceso, pero ¿en qué momento del proceso el objeto que estamos estudiando es blanco blanco blanco y hay un momento en que es no blanco no blanco no blanco, sea cual sea el tono de gris que queamos.

Si nosotros tomamos cada punto del proceso, en cada punto del mismo el objeto tiene un color determinado. Pero ¿en qué punto de este proceso está el cambio mismo? ¿El dejar de ser A para ser No A, si en cada punto es un color diferente. ¿Dónde está el cambio si sólo vemos puntos de ser?

¿Dónde está el cambio aquí? ¿Cómo se manifiesta lógicamente? De hecho nos dice Parméndies: hay un momento en el que todavía no es negro del todo y tampoco es blanco. ¿En qué punto del camino está el cambio?

Vamos a poner otro ejemplo.

Cuando yo me desplazo de aquí allí, en cada momento del tiempo T estoy en un punto, dódne está el cambio si siempre ocupo un punto. ¿Cómo se expresa lógicamente esa cosa que los milesios decían que existía, ese supuesto fenómeno que define toda la naturaleza, que es la esencia misma de la naturaleza llamada cambio o movimiento?

Si no nos cabe en la cabeza, si no lo podemos expresar formalmente de ninguna manera y si en la razón están las verdades… acaso no nos estaremos engañando? ¿acaso esto del cambio no es más que un engaño de los sentidos?

Si la razón mediante la lógica y las matemáticas que aplicadas correctamente deberían defnir el mundo y no son capaces de hablar del movimiento ni de explicarlo, entonces los sentidos, que son inferiores y engañosos no pueden hablarnos de la verdad del mundo.

La cosa jamás deja de ser, durante el proceso del cambio, nunca deja de tener propiedades definidas, no hay ningún momento en el que la contemplemos desnudándose, cambiándose de ropa, a medio camino entre A y no A, sino que siempte es o A.

En cada punto del cambio es, plenamente. Siempre es SER, SER, SER, SER, SER… entonces… dónde está el cambio dice Parméndies, enséñame dónde está el cambiar.

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No hay ningún momento que podamos identificar ocmo el cambio mismo, como el proceso mismo del cambio. Fijaros en lo que está insinuado Parménides, Dioses. Llevamos ya décadas de filosofía, la naturaleza se supone que es cambio y acabamos de darnos cuenta de que no podemos explicarlo. Lo que llamamos cambio segíun Parménides, en realidad es una ilusión porque es lógicamente imposible de explicar. Por mucho que observemos nuestro esquema lo único que encontraremos son cosas con propiedades fijas, jamás se ha visto algo cambiando, algo en proceso de cambio, en transición.

Lo único que puede explicar esto es un salto, de pronto, de golpe y de modo inexplicable. Como Anaximandro le reprochaba a Tales que trataba el agua. Los saltos no valen en física, hay que explicar los procesos, pero si la razón no puede explicarlo entonces… no existe.

Hay una primacía incuestionable de la razón sobre los sentidos en la visión parmenídea, y esta será una idea extremadamente importante para el desarrollo del pensamiento occidental.

Así, según Parménides nada deja de SER en ningún momento, todo es SER y el cambio, NO EXISTE. Pero si la naturaleza es cambio, la naturaleza con su inmensa variedad y pluralidad de sustancias e invidiuos, con sus cambios y trasnformaciones NO EXISTE. Lo único que existe, por tanto, es un ÚNICO SER que no se mueve, que no se transforma, un único ser inmóvil.

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La pluralidad exige necesariamente movimiento, distinciones. Ante esto, después de darle mil vueltas, ni el propio Aristoteles es capaz de contestar y acabará diciendo por petición de principio: aunque lógicamernte no lo podamos explicar el movimiento existe, la natualeza existe y. la física e suna ciencia con sentido.

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Los milesios, según Parméndies nos han egañado porque pretenden que una sustancia determinada A deje de ser lo que es para ser B,C,D,E… Los milesios, en realidad, violan el salto del no-ser al ser constantemente sin darse cuenta.

El movimiento no existe porque racionalmente es inexplicable y dado que en la razón reside la verdad, todo aquello que supuestamente se mueva tampoco lo hace. “Los números no engañan, gritaría aquí Parménides” Los productos de la mente son losque muestran la verdad y no los sentidos.

Aquí la historia de la filosofía volverá a dividirse en dos. Aristóteles pasará olímpicamente de Parménides y Platón asimilará con alegría gran parte de su pensamiento. Lo que hay aquí, lo que vemos son sombras de cosas que en verdad no existen.

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Pero, según Parménides, la naturaleza… el objeto de lafísica es pura ilusión. Pero, si no hay naturaleza… ¿entocnes qué hay? ¿dónde vivimos nosotros? ¿qué somos nosotros? Si no hay cambios, mutaciones o transformaciones sólo existe SER, siempre SER, ser que no se transforma, que no cambia de color, tamaño, lugar o temperatura. Siempre existe un UNO que llama Parménides o un ser absoluto.

LAS PROPIEDADES DEL SER

A este SER Parménides le concede, además, un cojinto de propiedades que os van a parcer bastante familiares, y cercanas a las propiedades del dios cristiano. Ello porque los cristianos, una vez más, fueron en su gran mayoría platónicos y el platonismo es pitagorismo+eleatismo.

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Los medievales van a decir que, lo único que existe en realidad plenamente como ser auténtico es Dios. Nosotros, el mundo, estamos en su seno. Nuestras diferencias en realdiad son ilusiones, apariencias del único ser que existe. Yo soy el que soy. El es el único que plena y absolutamente es, nosotros estamos simplemente en una existencia finita, detivada, contingente, dependiente parical.

El unoco qiue ES en sentido absoluto es Dios que para los cristianos se identifica con el UNO de Parménides.

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En primer lugar, el ser de Parméndies debe ser necesariamente UNO porque para que haya dos debe haber separación, es indivisible porque toda división es un tipo de movimiento, de separación.

Es perfectamente continuo, no puede tener partes o distinciones, porque toda distinción o posibilidad de distinguir una parte de otra implica que estas tienen propiedades diferentes, y si las propiedades están diferenciasas es que se han diferenciado.

Es completamente homogéneo

Curiosamente para Parméndies el ser es esférico -inspirándose aquí en Pitágoras- todo lo que existe es uno esférico, porque la esfera es la forma perfecta

Además el SER de Parménides está dotado de todos los atributos predicables como es lo único que exite, todo lo que s epuede afirmar y todo lo que puede ser, está en él. Se parece un montón a Dios.

Además es inegenerado e imperecedero. Efecticamente no puede haber generación ni puede haber destrucción porque ambas son formas de cambio

Es completo, no le falta nada

Es perfecto

Y evidentemente es inmóvil porque el desplazamiento es un cambio.

Todo el SER es una “bola bien redonda.”

CONSECUECIAS DE LA TEORÍA PARMENÍDEA

Por qué decimos que es la crisis más grande que ha sufrido la física poruqe la naturaleza no existe, lo que nuestros snridos nis dicen que hay fyera es falso. Heráclito ya nos había advertido de la falibilidad de los sentidos, pero Parméndies nos lleva a otro nivel. Sólo se puede entender el mundo con los ojos de la mente, los del cuepro son mentierososo compulsivos.

Lo que nuestros sentidos nos dicen que hay ahí fuera es falso, nuestros sentidos nos engañan pero a un nivel nunca antes conocido en la filosofía. Nos dicen que hay un mundo externo plural y dinámico pero, en realidad todo eso es pura apariencia. Para romper la trampa lógica de Parménides hay que estar a la altura.

No existe la generación ni la corrupción, no existen los cambios de temperatura, color, lugar no se puede explicar el crecimiento, el desplazamiento… los sentidos nos engañan y la observación empírica no es un método que nos conduzca en absoluto a la verdad. Lo único que existe es un único ser simple y eterno, sin pluralidad ni movimiento.

Ya véis cómo se va dibujando esa gran escisión en el pensamiento filosófico. De pronto, la verdadera realidad es una especie de bola estática en la que no pasa nada y a la que no le pasa nada.

Este ser de Parménides no es, sin embargo, un ser inteligente, no es el dios cristiano, pero los medievales se inspirarán en el, en esta noción refinada de la divinidad para aplicar estas propiedades.

Aristóteles dice, todos los argumentos de Parménides son erísticos, son falsos, pero, como no se solucione esto todo se ha terminado. Primero le desprecia y después dedica dos libros enteros a intentar combatirlo.

Vemos ya las dos líneas, una filosofía que no es ciencia, pero que abrirá el camino a la ciencia y el futuro método científico y una segunda filosofía que corta de raíz la posibilidad misma de la ciencia empírica. Por eso lo llamamos la serpiente, porque complica la cosa, nos saca del paraíso de que todo es fácil.

LECTURA DE TEXTOS

Vamos ya a la lectura del célebre poema de Parménides, porque debemos averiguar de dónde diablos se ha sacado esto Parméndies. ¿Cómo sabe él que la realidad es un uno y no otra cosa? ¿De dónde ha sacado este conocimiento

porque todo lo que hemos visto, este planteamiento tan interesante está ciertamente expresado es un poema.

El famoso poema de Parménides es un libro acerca de la naturaleza, un libro titulado Peri physeos, como Heráclito y todos los demás, escrito, sin embargo no en sentencias ni en prosa sino en poesía.

El comienzo del poema es un arrebato místico, Parménides es tomado unas diosas que lo llevan hasta el plano metafísico de la realidad donde la diosa, que el no nos dice quien es, una diosa en femenino, le va a revelar la verdad. Por tanto, la teoría propuesta por Parménides es presentada como un verdad revelada, una verdad de origen divino: garantía de calidad diría Parménides.

Esto no lo he sentido u observado yo, miserable humano, falible y débil, me lo han revelado los dioses.

A partir de Pitágoras la filosofía tiene dos caminos: los físicos materialistas negadores del mundo trascendente y los metafísicos que hablan de la existencia de un plano espiritual superior en el que está la verdad y la divinidad. Hay que darle tiempo a la cosa, poco a poco se irá formando cada vez más clara la idea. Esta es la madre del cordedo de todo, no empiezan con Platón y Aristóteles sino con los presocráticos que plantearon las grandes preguntas. Por eso todos los filósofos del siglo XX, momento en el que todas estas cuestiones siguen abiertas completamente, nos piden regresar a ellos.

El problema cerebro mente, el problema de la coenciancia, el de la naturaleza de las matemáticas, los límties de la observación empírica…todo comenzó, todos los retos epistemológicos que hoy nos siguen azotando comenzaron aquí, en este punto. Fueorn cincelados por estas mentes y los hemos heredad. Estamos presenciando en directo el parto de las ideas más profundas de occidente.

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