El heliocentrismo de Nicolás Copérnico

Análisis detallado de la revolucionaria teoría física propuesta por el astrónomo prusiano Nicolás Copérnico



 

EL HELIOCENTRISMO COPERNICANO


 

La propuesta heliocéntrica presentada por Nicolás Copérnico en su obra De revolutionibus orbium coelestium publicada en 1543 es una de las teorías físicas más importantes, influyentes y transformadoras de la historia de occidente.

No obstante, no es posible comprender la propuesta de Copérnico ni el calado de su revolución si no analizamos previamente a qué tipo de teoría se enfrentó. Antes de adentrarse en Copérnico hemos de conocer a los dos grandes campeones de la física y la astronomía de occidente: Aristóteles y Ptolomeo.



 

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Además, la clase dedicada a las teorías a las que se tuvo que enfrentar Copérnico para proponer su nuevo modelo heliocéntrico puede verse en abierto en internet. Aquí te la dejamos:




 


La física de Aristóteles


 

Tal como aparece reflejado en sus tratados dedicados a la filosofía natural titulados Física, Acerca del Cielo y Meteorológicos, el mundo aristotélico está dividido en dos regiones separadas por la luna: el mundo sublunar y el mundo supralunar. La totalidad del mundo físico, en cuyo centro se halla la tierra está limitado por una última capa o esfera de las estrellas fijas fuera de la cual no hay nada en absoluto. Es decir, el universo aristotélico es finito y está limitado a lo que hoy denominamos sistema solar. Tuvieron que pasar siglos para que el ser humano se convenciera de que el universo sobrepasaba los límites del sistema solar y de su galaxia. De hecho no fue hasta el siglo XX cuando Edmund Hubble demostró que las llamadas nebulosas o acumulaciones de polvo eran, en realidad galaxias enteras situadas a miles de millones de años luz de distancia.

El nombre de esfera de las estrellas fijas proviene de las observaciones empíricas que muestran que, si no prestamos atención a los planetas, el conjunto total de los cuerpos celestes observables por las noches, las estrellas se mueven todas juntas y a la vez. Esto se debe, según Aristóteles a que están literalmente pinchadas en la última gran esfera que se mueve de este a oeste arrastrando con ella las estrellas. Por tanto, la estructura que presenta el cosmos aristotélico es: tierra inmóvil en el centro del universo, por encima de ella la esfera de la Luna y después los cinco planetas y el Sol.


¿Por qué se consideraba correcta esta estructura? Aristóteles y sus sucesores, que perpetuaron la idea los siguientes dos mil años, consideraron correcta el modelo cosmológico porque reflejaba de forma fiel aquello que es experimentado por los sentidos de cualquier ser humano. No se trataba de una invención fantasiosa o una narración sobre dioses sino que se atenía a las apariencias, a lo observable. El mundo es así porque así se aparece a nuestros sentidos. Los sentidos nos informan de que: