El humanismo renacentista

Descubre los fundamentos de uno de los movimientos artísticos, intelectuales y científicos más importantes de la historia de occidente




El primer cimiento de la modernidad y, con ella, el final del pasado medieval lo constituye el movimiento humanista renacentista de los siglos XIV y XVI.



El humanismo fue, por tanto, una corriente intelectual, cosmopolita (paneuropea) y laica en la que la grandísima mayoría de sus miembros no provenían de las dogmáticas y enquistadas universidades medievales, sino de ambientes mucho más abiertos como la Academia florentina.




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A la hora de referirnos a este movimiento es posible distinguir una serie de características o rasgos principales:


1º - Optimismo antropológico: el ser humano tiene los instrumentos adecuados para resolver sus problemas. El hombre puede conocer y plantear los principios morales sin necesidad de acudir a fuentes externas de tipo religioso. En su dimensión natural el ser humano está dotado de los instrumentos suficientes para resolver sus problemas sin necesidad de acudir a Dios.


2º -Valoración positiva de la vida mundana: se debe aspirar a la felicidad “aquí”, al margen de si se cree que hay una vida futura o no. La felicidad es el término

último de todas las especulaciones. De lo que se trata es de dar con la felicidad mundana individual y colectiva. "Carpe diem" es uno de los grandes lemas del humanismo



3º- Crítica del orden social y religioso: los humanistas serán feroces críticos del modelo político, social y religioso de su tiempo. Uno de los ejemplos más ilustres es Lorenzo Valla y su descubrimiento de la falsedad de la Donatio Constantini, falso documento en el que se apoyaba toda la legitimidad del Vaticano sobre las monarquías europeas.



4º- Recuperación del saber clásico: el atomismo y las filosofías materialistas griegashabían permanecido desaparecidas durante siglos. Todo este saber reaparece con los humanistas. Es precisamente un humanista quien encuentra un libro fundamental: el De rerum natura de Lucrecio.

Todo aquello que no había pasado por la vía cristiana vuelve a aparecer. Ya no se reivindica a Platón y a Aristóteles sino a las filosofías olvidadas.




LA REFORMA RELIGIOSA



La Reforma es, en cierto sentido precedente del humanismo y la nuevaIlustración europea y, en otro sentido, no lo es.

La Reforma no defiende un optimismo antropológico, sino más bien un pesimismo. Lutero es un agustino que entiende que el ser humano, confiado a sus propias fuerzas, no puede nada; por eso niega el valor de las obras. Lutero identifica el mal con los instintos arraigados en nosotros y la razón como una ramera. Lo único que sirve es la entrega a Dios.


Pero, en otro sentido, Lutero es central para entender cómo se ha producido el movimiento ilustrado en Europa, porque habla de la libre interpretación y lectura de los textos.




"La reforma luterana fue una de las palancas de la ilustración europea"




Para Lutero, el individuo iluminado por Dios no necesita del magisterio de la Iglesia para enfrentarse al texto bíblico. No obstante, esta libertad de pensamiento no significa tolerancia.


Lutero es un apóstol de la libre interpretación pero también es lo suficientemente dogmático como para imponer su punto de vista, lo que sucede es que la libre interpretación dio lugar a la fragmentación derivada de la diversidad de opiniones que ya no estaba en manos de una única autoridad.

Lutero no divide tanto el mundo en dos bloques, el bloque católico y el bloque protestante, sino que provoca la ruptura del campo protestante en múltiples partes.


La tolerancia es algo que se consigue indirectamente. Donde primero aparece esta tendencia es en Holanda y en Inglaterra, pero no porque allí haya una mayoría tolerante sino precisamente porque hay minorías incapaces de tener la fuerza necesaria para imponerse sobre los demás. Por tanto, la tolerancia es el resultado de la incapacidad propia de destrucción.


En definitiva, la libre interpretación da lugar a una fragmentación de la Iglesia que hace imposible, en algunos lugares, el dominio del pensamiento desde las instituciones religiosas (precisamente porque son incapaces de vetar el pensamiento libre). Lo curioso es que no es esto lo que pretende Lutero. En otras palabras, la tolerancia es una consecuencia no deseada.




LA REVOLUCIÓN CIENTÍFICA



La revolución copernicana resulta crucial. Copérnico introdujo por primera vez – aunque existieron algunos antecedentes en la Grecia clásica – la teoría heliocéntrica que, posteriormente Galileo estableció como alternativa viable al sistema físico aristotélico.




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Las principales aportaciones de Galileo, recogidas en su Diálogo sobre los dos sistemas máximos, son las siguientes:



- Aportación formal-


La razón, para alcanzar verdadero conocimiento, debe seguir un método experimental y matemático. Galileo comprende que el conocimiento es razón + experimentación y matemática.


- Aportación de contenido-


i. Renovación de la imagen del mundo. Esta renovación es aparatosa y clara porque supone la eliminación del antropocentrismo: el hombre ya no está en la escena principal, el mundo no gira en torno a él. El hombre ya no es el centro del cosmos. Sin embargo, esta caída del antropocentrismo tiene un sustituto: el antropocentrismo epistemológico. Lo que ocurre es que el hombre puede renovar su posición central de otra manera, mediante el conocimiento. Es decir, el hombre pasa a ocupar la centralidad del mundo en términos intelectuales. El hombre está físicamente en un rincón pero en su cabeza están las leyes del cosmos. El conocimiento racional es el único que permite al hombre volver a su posición de centralidad: este conocimiento productivo en torno al cosmos es, además, acumulativo y no se destruye como se destruyen las teorías filosóficas. Esto de que el conocimiento es el centro había sido teorizado por Pico della Mirandola pero ahora es cuando se realiza, porque es la ciencia la que despoja al hombre de su centralidad física para luego devolvérsela.


ii. Caída del aristotelismo. Aristóteles había dominado desde los siglos centrales de la Edad Media hasta los siglos XVI y XVII. La filosofía aristotélica sirve para entender muchas cosas, por ejemplo, los conceptos fundamentales de materia y forma se aplican a la física, a la teología, a la psicología y a la ética. De este modo, el sistema aristotélico consigue algo muy importante y es que a partir de un sistema reducido de conceptos se organiza la totalidad de la realidad. Con estos conceptos no sólo se explica el conocimiento sino que también se explica a Dios. Lo que sucede es que si estos conceptos ya no sirven para la ciencia entonces ya no sirven para Dios.


En consecuencia, la Iglesia se siente amenazada en lo que tiene de discusión racional sobre Dios porque la ciencia dice que esos conceptos sobre los que se apoya ya no valen. Se niega el valor racional de la teología. Pero es que el cristianismo había hecho una apuesta arriesgada cuando quiso hacer de sí una religión racional. Esto le permitió permearse en la cultura griega pero también le hipotecó a unos conceptos; y ahora que esos conceptos dejan de ser operativos surge el problema.

Con la revolución científica ya no vale la mera especulación. Se reinventa la noción de dignidad humana y se la sitúa en el ámbito del conocer, y se tiran por tierra las antiguas categorías del aristotelismo.




TESIS FUNDAMENTALES DEL HUMANISMO



1. Inmanentismo: la vida mundana tiene importancia como ámbito de realización de la vida humana. El ser humano puede y debe realizar su vida en el orden mundano .


2. Optimismo antropológico: el ser humano tiene claro que no es el centro físico del mundo pero puede, mediante sus propias capacidades, situarse por encima de su situación actual, esto es, puede superarse a sí mismo y avanzar hacia algún tipo de ideal. Esta superación puede darse en el plano teórico como en el plano práctico. En otras palabras, el ser humano puede alcanzar la verdad y los principios que le permiten conocer el mundo y guiar sus acciones.



3. La capacidad que permite al hombre esta superación, este aspirar al conocimiento en el orden teórico y a la realización práctica, es la razón.



4. Cientifismo: para los ilustrados la ciencia es el ideal de conocimiento. Y, por eso, se alejan de aquellos conocimientos que no son ciencia, como la religión (cuyos dogmas no tienen una fuente empírica), la metafísica (cuyos conocimientos no se han construido con arreglo al método científico) y la filosofía tradicional (en tanto que construcción de teorías especulativas).



5. Ideal de progreso: la clave para el avance de la sociedad la proporciona la ciencia que se concibe como un sistema de conocimiento capaz de hacer progresar a la humanidad.


6. Autonomía moral: en el orden moral el individuo no depende de nadie sino que debe ser él mismo el origen de sus propios principios morales.