Centro de Estudios Filosóficos

ALÉTHEIA

A

Clase 19: La sonrisa en la escultura arcaica: el caballero Rampin, el Moscóforo, la Dama de Auxerre y la Hera de Samos

Nuestro estudio del periodo arcaico del Arte Griego se cierra, en esta sesión, con el análisis de algunas de las obras más icónicas de esta fase del desarrollo estético griego que representa el nacimiento de una de las formas de expresión en la que los griegos alcanzarán la cubre del arte:

la escultura. 

Conoceremos la evolución de las estatuas de bulto redondo y los influjos egipcios que sobre ellas fueron ejercidos con gran fuerza en la primera etapa a medida que vemos surgir un incipiente pero característico espíritu heleno.

Poco a poco, veremos aflorar el gusto por la perfección anatómica - como se observa en las estatuas de los gemelos Kleobis y Bitón- y el movimiento. 

Avanzaremos conociendo cada hito del desarrollo escultórico arcaico prestando una atención fundamental a los kurós y korés de mármol y arenisca que con sus cuerpos tensos y miradas profundas, dominan el Arte Griego primigenio. 

 

Descubriremos el sentido de la sonrisa arcaica gracias al estudio del espectacular frontón del Templo de Egina en Afaia, así como los tonos de la policromía arcaica original, tal y como estos han sido reconstruidos por los arqueólogos.

Esta sesión culminará con el análisis detallado de los cuatro principales ejemplos de la evolución escultórica arcaica: el caballero o jinete Rampin, el Moscóforo de Atenas, la Hera de Samos y la Dama de Auxerre. 

Su carácter votivo y enigmático constituye el primer paso en el estudio de las luces y las sombras, de los tejidos y expresiones que culminará en la etapa clásica. 

[ ACCEDER AL CURSO ]

Suscríbete a nuestra lista de correo y recibe descuentos especiales

Siguenos en youtube.png