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Centro de Estudios Filosóficos

ALÉTHEIA

Clase 17: Acusmáticos y matemáticos

En el seno de la escuela pitagórica de Crotona era posible encontrar una marcada jerarquía que distinguía fundamentalmente dos tipos o clases de alumnos dependiendo de sus capacidades intelectuales.

Por un lado, se encontraban los llamados acusmáticos que eran los alumnos de primer nivel, los recién iniciados. 

 

Su rutina diaria consistía en ir a las clases impartidas por un maestro que  estaba siempre oculto detrás de una pantalla transparente -al que jamás podían ver directamente- que les impartía contenidos de tipo exclusivamente religioso y moralizante.

 

Los pitagóricos de este nivel tenían absolutamente prohibido debatir las ideas aprendidas, enseñar o comentar a otros no iniciados lo que habían oído así como el acceso a cualquier tipo de contenido físico matemático de la escuela. Muchos de ellos ni siquiera podían hablar y en numerosos casos jamás superaban esta etapa. 

El conjunto de los acusmáticos era, además, el más amplio y nutrido. Conformaba lo que podríamos llamar la masa principal del pitagorismo, el grueso de la escuela y entre sus filas estaban los más jóvenes y los que -segun los cánones del pitagorsimo- tenían una capacidad intelectual más limitada.

Y es que por encima de los acusmáticos estaban los matemáticos. Término que en griego significa literalmente "los que piensan o los que pueden ser instruidos".

 Entre todos sus alumnos, Pitágoras escogía a los que tenían mayores habilidades intelectuales y sólo a esos les enseñaba directa y personalmente los contenidos propiamente filosóficos de la escuela, es decir, las teorías físicas y matemáticas.

Los acusmáticos se constituyeron así en los custodios de las enseñanzas morales de Pitágoras y todo su empeño consistió en repetir, sin alteración, las palabras del maestro. Los matemáticos, en cambio, se consideraron no tanto continuadores de las palabras mismas de Pitágoras

sino más bien del espíritu pitagórico de indagación, conocimiento y perfeccionamiento intelectual.

 Es decir, los matemáticos se transformaron en pensadores que asimilaron la tradición pitagórica de forma crítica y, a su vez, la ampliaron mediante la duda y la investigación individual.

A lo largo de esta sesión leeremos todas las noticias conservadas por los comentadores y doxógrafos antiguos acerca de estas dos clases de discípulos que conformaban la escuela pitagórica, además de estudiar en detalle cómo esta misma división provocó el final de la escuela de Crotona.

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